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Es la séptima plaza de toros que ha tenido Málaga
y la segunda de obra, después de la plaza de Álvarez, que se inauguró en 1840 y
se demolió en 1864. En 1872 por iniciativa ante el Ayuntamiento de un grupo de
ciudadanos malagueños se pone de relieve la necesidad de construir una plaza de
toros nueva, puesto que tras la demolición de la plaza de Álvarez, sólo quedaba
el teatro-circo de la Victoria, muy pequeño para una ciudad como Málaga. Se
inician los trámites presupuestarios en 1874, proponiéndose su construcción en
terrenos de la Malagueta. El Ayuntamiento invita a la Diputación a participar en
la construcción de la plaza, cuyos beneficios se destinarán a los
Establecimientos de Beneficencia Provincial. Los planos fueron elaborados por el
arquitecto municipal Joaquín de Rucoba.

Se conserva una copia de
estos planos en el archivo de la Cátedra Gaudí de la
Escuela de Arquitectura de Barcelona. Tras las
vicisitudes propias de una obra de esa magnitud, se
termina la obra en 1876. En esa época, el Ayuntamiento
mantenía una deuda importante con la Diputación, con lo
que propusieron cederle la propiedad de la plaza a
cambio de la cancelación de la deuda. Así se hizo y
desde entonces la plaza es de propiedad provincial.

La plaza se inauguró el
11 de Junio de 1876, con una corrida de toros de Murube,
que fue lidiada por Manuel Rodríguez (Desperdicios),
Antonio Carmona (Gordito), y Rafael Molina (Lagartijo).
El primer toro que pisó el albero se llamaba
Salamanquino y fue bravo, sin embargo, el que pasó ese
día a la historia fue el toro Baratero, que tomó 17
puyas y mató 7 caballos, siendo estoqueado por Gordito.
La Malagueta, de
estilo neomudejar, tiene forma de polígono regular de 18
lados, el ruedo mide 52 metros de diámetro, y dispone de
4 corrales, 10 chiqueros, caballerizas, corraleta para
la prueba de caballos, sala de toreros, enfermería,
etc., y una capacidad aproximada de 12.000 espectadores.
Fue declarada monumento histórico artístico en 1976, año
del centenario de la plaza. La plaza sigue el modelo de
la de la Puerta de Alcalá en Madrid. Además del tendido,
tiene dos pisos de gradas y palcos que se sostienen en
la parte interior por pilares de hierro rematados con
cabezas de toros y caballos enlazados mediante arcos del
mismo material y unidos por una barandilla también de
hierro. Tiene también unos corrales muy amplios
comunicados entre ellos que permiten bregar con los
toros con bastante facilidad.

Como característica diferencial posee un
ancho pasillo en la parte superior de los asientos del
tendido, que le da una gran amplitud. Hasta hace pocos
años había algunos palcos de obra en ese pasillo, pero
fueron demolidos precisamente por el carácter de
monumento histórico artístico del edificio.
Cuenta con un museo taurino inaugurado en 1999, el Museo
Taurino Antonio Ordóñez. El equipo médico está
oportunamente dirigido por el doctor D. Juan Pedro de
Luna. La banda de música habitual de la plaza es la del
colegio Miraflores-Gibraljaire, dirigida por el maestro
Puyana. Se trata de una banda numerosa con un sonido
hermoso y redondo y una ejecución de los pasodobles de
verdadera calidad. En Semana Santa se celebra la Corrida
Picassiana, en la que los toreros visten inspirados en
la estética del pintor malagueño. |
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